Del estadio universal del pensamiento

profundo, a la más hermosa creación literaria

hay una distancia que cubre mi dolor

cuando inquiero las palabras.

 

...y, como si de un allanamiento de morada

o de un robo circunstancial de equipaje

se tratara, voy como imputado hacia el destino

con el aliento del fracaso subiéndose a mi espalda.

 

¿ A qué disciplina abandono mis sentidos ?

¿ A qué constante responden las palabras ?

 

Del estadio universal del pensamiento

me viene, henchido de dolor y nostalgia,

el furtivo ideal del amor...

después de darme a él, con el tacto que exige la esperanza...

¿ Me veo abocado a dejarlo ?

 

¿ A qué me previene el sentido si, como idea me place,

y como instrumento me calma ?

 

Advierto

que considero en silencio

la alquimia del alma;

 

en ella derramo mis horas de ensueño,

de miedo y proceloso respeto,

horas de controversias y actitudes

que anidan en, ya lejanos pensamientos.

 

Años de incertidumbres y gozoso empeño,

meses de frío y de silencios,

semanas infinitamente laborales,

días de rosarios y crisantemos,

minutos inenarrables de carnales deseos

y segundos de amor...

de intenso y efusivo amor a lo inconexo.

DEL ESTADIO UNIVERSAL