¿QUÉ PALABRA ES?

 

 

 

¿ Qué palabra es el consuelo, madre,

que no remedia mi herida?

 

Si vivo,

por hallarme amada,

si quiero,

por sentirme viva,

si odio,

por llorar de rabia…

 

¡Muera, sí!, porque no se diga.

 

Madre:

¿Qué palabra es el amor

que no remedia mi herida?

 

Si hablo,

mi fe se espanta

si sufro,

mi lengua obliga

 

¿Si pienso?

 

Si pienso: razón me falta,

entonces, ¡muera!

Sí, porque no se diga…

 

Sí, muero, porque no se diga,

porque muriendo, madre,

daríame igual lo que digan.

 

¿Qué misterio cubre la muerte

que horadar quiere mi herida?

 

¿Por qué sus brazos no aprietan

cuando mis labios se enfrían?

 

Si canto, madre…

si canto, cuentan mi pena,

 

 

si río,

algo me pasa.

Sí sueño,

mi sueño condenan.

 

Madre mía:

¿Qué me pasa?

 

Si al pisar pisando me paran

y al rezar, gritándome, miran…

 

¿Qué valor tiene el consuelo?

¿Qué apego yo a la vida?

 

Muero.

Sí.

Muero, porque no se diga.