Y POR ÚLTIMO

...Y por último,

quisiera importar las palabras

de otro mundo, porque éstas, 

aliadas a las nuestras,

tratarían de imponer

el orden en nuestro abecedario

y en el Todo que acontece

a nuestra espalda.

 

Imponer el orden de la frase elaborada

en el sudor frio de la noche.

 

Imponerse, sí.

Ante todas las magistraturas 

de libertades de expresión

e indultar al poeta que intuyó

más allá de la esquizofrenia:

el hecho paradójico del ser humano

con el limitado latido de su existir.

 

Quisiera importar las palabras 

en otro tiempo,

y con otro espíritu

porque éste, el que tengo,

se me ha quedado...pequeño.