NO PRETENDO SERENAR CON MI PALABRA TU SONRISA

 

 

No pretendo serenar con mi palabra tu sonrisa.

Ni afincarme en tu latido para siempre.

Ni a ver el mar, forzarte, ni a sentir la brisa.

Ni arrastrarte, quisiera, a mi presente.

 

Soy un hombre que, afianzado en el pasado,

vive hoy queriendo no querer quererte.

Un hombre sólo. Desarmado ante la muerte.

Tan sólo un hombre de la vida enamorado.

 

Enamorado de la vida que emana de tus ojos,

porque así de sencillo y complicado soy

vuelvo a la escritura afrontando mis enojos.

 

Pero si libero mi instinto, a tu cuerpo voy,

aunque el precio a pagar lo delaten mis ojos.

Un hombre. Un hombre sólo. Eso es lo que soy.