POEMA PARA CARMELO

 

                                                                                      (a mi padre)

 

Una almohada sosteniendo ya tu última,

mi última lágrima.

Un cuarto sin habitar.

Una oración peregrina.

Una noticia desconcertante.

Otra oración.

Un crucifijo. Una esperanza...

También un adiós.

 

Una flor negra. Otra flor.

Cuatro nietos buscándote en los jardines

y Dios haciéndote un hueco en su costado.

 

Una almohada, en un rincón.

Un vacío adueñándose de la razón...

Una esperanza.

Sí.

Sólo una esperanza.

No pudo ser.